¿El sérum puede sustituir a la crema hidratante?

Todos solemos estar atentos a nuestro cuerpo, su salud y apariencia, aunque comúnmente en niveles y proporciones que pueden variar bastante entre una y otra persona.

Hay quienes prestan especial atención a todos estos factores, al punto de ya conocer a profundidad qué son y para qué sirven los principales productos que solemos asociar al cuidado de la piel, además de cuáles de ellos resultan compatibles y cuales por el contrario resultan sustitutos de otros.

Precisamente, para realizar estos cuidados tan importantes, es importante elegir un cosmético que sea apropiado, para aportar toda la humectación que necesita. Presta atención a este listado: mejores cremas hidratantes.

¿El sérum puede sustituir a la crema hidratante

Pero junto a ellos, hay una enorme cantidad de personas que realmente no cuentan aún con este conocimiento, y apenas están comenzando a dar los primero pasos en el complejo, y a veces intimidante, mundo del cuidado de la piel.

Estas personas al encontrarse con una lista tan amplia de ingredientes, productos y alternativas que, en la teoría ofrecen resultados bastante similares, suele entrar en la interrogante de cuáles de ellos es más conveniente usar en cada situación.

Este es el caso que ocurre más comúnmente en cuanto comienzas a notar las múltiples similitudes que hay entre el sérum y la crema, al punto de que surja muy fácilmente la duda de si uno de ellos tiene la capacidad de sustituir al otro o si por el contrario resultan en una especie de complemento.

Así que si eres de los que no conoces la respuesta a esto te alegrará saber que es más simple de lo que parece.

Posees un tipo de piel en particular, es posible que quieras aprender Qué es y para qué sirve un sérum para piel mixta

Productos distintos con ingredientes similares

Productos distintos con ingredientes similares

Como ocurre con la mayoría de los productos para el cuidado de la piel o cualquier zona del cuerpo, realmente hasta ahora no ha sido ideada una fórmula mágica, la cual logre satisfacer la totalidad de las necesidades del consumidor y dar solución a todos los problemas estéticos que puedan llegar a surgir.

Tener que elegir entre las múltiples opciones disponibles siempre va a representar un paso fundamental en cualquier rutina de cuidado de la piel.

En este aspecto, hay que tener varios puntos en cuenta y es que puede ser posible encontrar diferentes tipos de producto como cremas o sérum que enfocan su acción en objetivos bastante similares.

Entre los sueros más populares, podemos advertir diferentes tipos, como los que podemos encontrar en este link: el mejor sérum para la cara.

Por ejemplo la lucha contra las arrugas o el tratamiento para problemas tópicos como el acné, lo que termina por hacer un poco más complicada la elección final de cual ungüento tópico es la mejor alternativa en cada caso en particular.

Es posible encontrar cremas y sérum faciales que incluyen entre su lista de ingredientes sustancias bastante similares, dando la impresión de que la textura y modo de uso que poseen es la única diferencia que hay entre ambas alternativas.

Pero más allá de eso, la dificultad de elección no termina en ese punto, sino que debes considerar factores más allá, como lo es la velocidad de acción, objetivos que se busca conseguir con su uso e incluso la capacidad que tiene la sustancia de penetrar en la piel.

Todo esto nos lleva directamente a centrar nuestra atención en cuál de estas dos alternativas resulta más conveniente y a cuál de ellas preferimos darle mayor prioridad, ya que es justo entre estas pequeñas diferencias donde realmente va a radicar la elección de un producto más adecuado o la combinación de ingredientes que nos brinde el poder de acción que deseamos y con el nivel y tipo de enfoque pensando en nuestro tipo de piel.

Una de las mayores diferencias entre estos que debemos destacar en este punto es el hecho de que existen cremas destinadas de manera centrada en cada tipo de piel, buscando abarcar las necesidades particulares que esta pueda poseer, igual que para zonas de la piel más específicas como las cremas para el contorno de ojos, o los productos especiales para el entrecejo o el código de barras.

Algo que no ocurre cuando hablamos de sérum, ya que este está pensado para ser aplicado de una manera mucho más general, pudiendo abarcar todas las diversas zonas tanto del rostro como de otras áreas sin problema, pero también sin ofrecer un tratamiento tas específico como el brindado por un producto más especializado en un área particular.

Antes de continuar, te invitamos a echar un vistazo en nuestro apartado sobre Cómo hacer sérum para piel grasa en casa

Principales diferencias entre sus propiedades

Principales diferencias entre sus propiedades

Para entrar más a profundidad en lo que representa los puntos a tener en cuenta para lograr determinar realmente en qué se diferencia el sérum y la crema es necesario abarcar este punto desde un ángulo mucho más específico el cual requiere una comparación muy sencilla con la cual lograrás comprender muy fácilmente cual es la verdadera función que buscan cubrir cada uno de ellos y de qué manera podrían ayudarte a mantener tu piel lo más bella y saludable posible.

Debes tener en cuenta que si bien ambas sustancias son bastante similares en cuanto a sus objetivos e incluso en cuanto a sus ingredientes activos, realmente no representan formas idénticas de actuar frente a la piel, ya que al contar con una consistencia tan distinta como principal punto a comparación queda bastante claro que realmente para nada estamos hablando de lo mismo.

Así que, si quieres comprender cuales son las principales diferencias entre sus elementos debes tener muy claros estos puntos:

Composición y concentración de ingredientes

Si estamos pensando en la diferencia más notoria entre cualquier tipo de crema y el sérum facial sin importar sus ingredientes, sin duda la composición de los mismos es el primer factor a considerar.

Estos dos productos cuentan con una enorme diferencia en cuanto a su concentración de componentes, un punto que indudablemente se lleva el sérum como ganador ya que es el que posee la más alta de ellas.

Es que una de las principales características que posee este producto es justamente el poseer una dosis bastante elevada de ingredientes activos, lo que genera que con una pequeña cantidad de esta sustancia se consiga brindar a la piel de la totalidad de nutrientes necesarios entre los que se incluyen en la formulación.

El sérum es una sustancia tan concentrada que se estima que en promedio posee un 50% más de acción que una crema facial.

Sumado a esto, debemos tener en cuenta la presencia de los elementos que potencian la capacidad de absorción de la piel, otro factor que es determinado por su composición.

La crema suele ser una sustancia mucho más espesa y pesada, por lo que en muchos casos resulta un tanto complicado para nuestra piel permitirle penetrar a profundidad, problema que el sérum no posee en lo más mínimo, ya que este se caracteriza por ser extremadamente ligero y poder llegar hasta las capas profundas en cuestión de minutos.

Utilidad y tiempo de acción

Como complemento del punto anterior, debemos tener en claro que debido la diferencia en su composición tanto el sérum como la crema llegan a actuar sobre la piel en periodos de tiempo muy diferentes.

Otro punto que cuando nos sentamos a comparar termina por darnos a entender que el sérum lleva una cierta ventaja sobre cualquier tipo de crema facial en algunas situaciones o incluso en el uso cotidiano.

En esto, la principal diferencia se ubica en la concentración, la crema al contar con una cantidad de agua mucho mayor y una menor concentración posee un tiempo de acción más extenso, lo que significa que vas a requerir aplicarla por más tiempo antes de siquiera comenzar a notar resultados favorables en tu piel, pero con la ventaja de poseer un proceso de aplicación más sencillo, pudiendo utilizarse sin problema alguno prácticamente en cualquier momento, algo que si bien no es recomendado si resulta práctico para más de uno.

Por otro lado el sérum como ya hemos mencionado se caracteriza por su ligereza y poseer una concentración de ingredientes activos mucho mayor, esto implica que el periodo que debes esperar para apreciar resultados en la piel se reduce de una forma muy drástica, pudiendo apreciar cambios desde las primeras semanas después de comenzar a utilizar el producto de forma regular.

La desventaja de este producto se encuentra en su utilidad y practicidad, ya que dependiendo la formulación existe una gran cantidad de limitantes en los que debes pensar a la hora de aplicar el producto, el primero de ellos es que el sérum debe colocarse de forma obligatoria sobre el rostro muy bien lavado, ya que solo así se logra que la sustancia penetre adecuadamente en la piel

Pero sumado a ello hay que tener en cuenta factores como la foto sensibilidad que producen algunas sustancias como por ejemplo la vitamina C, y es que si estás buscando conseguir los beneficios de esta.

Si estas buscando productos que contengan este potente ingrediente antioxidante, hemos recopilado una serie de productos que la incluyen. Los puedes encontrar en este enlace: los mejores sérums con vitamina C.

El sérum jamás será una buena opción para usarse durante el día, ya que como brinda una cantidad tan alta de nutrientes puede volverse dañina para la piel se es expuesta directamente al sol, cosa que difícilmente ocurría en el caso de optar por una crema.

Textura y presentación

Algunos considerarían que la textura de un producto no es un punto a tener en cuenta a la hora de elegirlo, y que esto no debe representar un factor a considerar a la hora de determinar si uno de ellos resulta más conveniente que el otro.

La realidad es que la textura que posee una sustancia que va a ser aplicada en la piel realmente si juega un papel importante, ya que de ella dependen factores como el tipo de piel en la que se puede aplicar o si será posible colocar otras sustancias sobre ella.

En este punto la diferencia ya de por sí es tan notoria que resalta a la vista, pero de igual manera merece ser explicada para entender su acción e influencia.

El sérum es un producto que posee una consistencia prácticamente líquida, suele ser aplicado con la ayuda de un gotero que se incluye en el envase donde es comercializado.

Esta sustancia tiene la característica de ser muy poco oleosa, lo que significa que a pesas de su textura no deja una capa de aceite en el cutis, lo que permite ser aplicada en cualquier tipo de rostro sin importar si este cuenta con la piel reseca, grasa o incluso mixta, convirtiéndolo en la alternativa más versátil disponible.

La crema por su parte cuenta con una consistencia que aunque posee mayor cantidad de agua resulta más espesa e incluso viscosa, con formulaciones que no se adaptan fácilmente a todos los tipos de piel, pudiendo ser más o menos oleosa dependiendo de diversos factores.

Esto implica que no todas las cremas sean aptas para todas las personas sino que sea necesario adquirir la adecuada para cada caso en particular siempre teniendo en cuenta el tipo de piel para el cual está permitido.

Si estás interesado en comenzar a elaborar tus propios productos cosméticos en el hogar, el siguiente artículo es para ti: Como hacer sérum con ácido hialurónico en casa

Sérum, crema o ambos

Sérum, crema o ambos

Una vez ya has comprendido más detalladamente las diferencias y similitudes que poseen la crema y el sérum puede que ya tengas más presente qué clase de producto es requerido en ciertas situaciones pero aún no comprendas muy bien si pueden sustituirse uno o con el otro o si más bien deben actuar siempre de la mano.

En este sentido los expertos han discutido bastante durante años, llegando a la conclusión de que para cuidar adecuadamente la piel a través de estas sustancias tan beneficiosas con propiedades similares pero usos tan distintos es sumamente necesario seguir ciertas recomendaciones.

Puedes determinar la manera más indicada de cómo aprovechar al máximo las diversas bondades que ofrecen, a la vez que contrarrestamos las pocas debilidades con las que cuenta cada uno de ellos.

No sustituyas, complementa

Muchas personas se preguntan si para seguir una rutina adecuada de cuidado de la piel es necesario aplicar una crema facial o u sérum.

La realidad es que todos los expertos en el área de cuidado de la piel y de la estética tienen la misma opinión en este aspecto y es que ambos productos y sus composiciones pueden actuar muy perfectamente de modo complementario entre ellas, uniendo la acción inmediata que nos brinda el sérum con el efecto prolongado que nos ofrecen las cremas faciales.

Y justamente este es el punto focal de todo el asunto, ya que tanto la crema facial como el sérum son en la actualidad considerados como dos de los pasos más fundamentales cuando se está diseñando una rutina diaria de cuidado de la piel sin importar la edad ni las necesidades particulares.

Ambas sustancias han demostrado poder actuar siempre de la mano, por lo que no es del todo recomendable el utilizar a uno como sustituto del otro, ya que aunque podrías estar brindando a la piel de una gran cantidad de beneficios, realmente no estarás aprovechando la totalidad de las bondades que estos ofrecen, ya que el objetivo principal del uso combinado de encuentra en el complementar las debilidades de cada uno.

Aplícalos siempre de la manera adecuada

En cuanto a cuál de estas dos sustancias es mejor usar primero, esto también es un punto en el que los expertos han llegado a un común acuerdo.

El sérum penetra tan rápidamente en la piel, no crea una capa que pueda mantener una acción más prolongada, sino que brinda al cutis un efecto externo casi inmediato, pero de manera interna actúa más lentamente, por esta razón es aconsejable colocarlo sobre la piel como paso inicial, después de haber realizado una adecuada limpieza.

Una vez que el mismo haya logrado penetrar, algo que hará en aproximadamente unos 5 minutos, será turno de colocar la crema humectante facial, la cual como ya te hemos descrito no se absorbe tan rápidamente en la piel, por lo que su acción se va a concentrar más en la superficie que en la zona interior de tu dermis.

Tras seguir esta combinación y aplicarla siguiendo el orden descrito estarás asegurando que tu piel reciba tanto los beneficios internos como los superficiales, y según el producto aplicado incluso la protección a factores externos que te pueden brindar.

Durante las horas de descanso nuestra piel se muestra más descansada, así que es el momento de aprovechar y aportar todos los nutrientes que tu tez necesita. Clica en este enlace: las mejores cremas nutritivas de noche.

Puedes variar las formulaciones y uso

Pero, si bien es el orden adecuado, debes tener en cuenta que según tu tipo de piel y sus necesidades las formulaciones del sérum y la crema a aplicar pueden ser tanto similares para conseguir un efecto específico como distintas para ampliar el rango de acción.

Por ejemplo puedes optar por un sérum aclarante y combinarlo con una crema antiedad, siempre teniendo muy presente que ninguno de sus ingredientes sea incompatible entre ellos.

Otro punto que debes considerar es que si posees una piel muy saludable o aún no alcanzas los 30 años, puedes muy fácilmente saltarte la aplicación de alguno de estos dos productos en algunas ocasiones, o dar unos prioritario a uno de ellos durante las mañanas y a otro para las horas de la noche, de esta manera conseguirás nutrir tu piel sin saturarla de sustancias, pero siempre teniendo muy presente la importancia de ambos para tu piel.

¿Te ha gustado este artículo? Puede seguir leyendo un poco más en nuestro tema especial dedicado a Para qué sirve el sérum de ácido hialurónico

El sérum y la crema son dos tipos de productos que poseen una larga lista tanto de similitudes como de diferencias, pero ambos son sustancias igual de necesarias y útiles para la piel, por lo que si tienes la oportunidad de añadirlas ambas a tu rutina diaria no lo piensen más, ya que en poco tiempo estarás notando como tu piel lo agradece.

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