Los usos del Aloe Vera para la cara

aloe veraLa cosmética natural está viviendo un resurgimiento, pues cada vez más valoramos los métodos tradicionales -¡pero de eficacia demostrada!- que son respetuosos con el medio ambiente además de con nuestro cuerpo. Ese es el caso del aloe vera.

La sábila es una planta que al fin ha alcanzado su estatus como indispensable a la hora de cuidar la piel. Y no es para menos, pues cuenta con multitud de propiedades curativas que son beneficiosas para mantener la dermis en buen estado.

Además, da igual si tienes tendencia grasas o sufres de problema de sequedad, ya que seguro que existe un método perfecto para tu problema, pues estas hojas verdes también esconden grandes habilidades terapéuticas.

Si todavía no las conoces todas o quieres descubrir de qué manera puedes aplicar este gel para cuidar tu rostro, en este artículo te explicaré cuáles son los mejores usos del aloe vera a la hora de tratar la cara.

Conceptos básicos: todo lo que debes saber sobre la sábila

Antes de ver cómo podemos beneficiarnos del aloe vera, es importante que sepamos qué hace tan especial a esta subespecie de entre las 250 variedades que existen del Aloe en lo largo y ancho del mundo.

Curiosamente, su lugar de origen no se sabe a ciencia cierta, aunque sí que proviene de climas desérticos, por lo que si quieres tener una dentro de tu casa, necesitarás mucho sol y una temperatura estable (entre 15 y 25 grados) para que crezca de manera correcta.

Por lo demás, es una planta muy resistente que, encima, te ayuda a que tu dermis también lo sea.

La clave reside en sus gruesas y alargadas hojas, en cuyo interior se almacena multitud de agua, que da lugar al gel viscoso e incoloro que se utiliza en cosmética.

En él residen los principales componentes útiles para la piel, entre los que encontramos una amalgama de principios activos beneficiosos para la piel. Entre otros, podemos dar con:

  • Vitaminas: Sirven para regenerar la piel, protegerla del fotoenvejecimiento prematuro y mejoran la circulación, así como la desintoxicación gracias a que sirve para la formación de hemoglobina.
  • Minerales y Oligoelementos: Imprescindibles para un correcto funcionamiento, en el aloe encontramos hierro (mejora el sistema inmunológico y el circulatorio), magnesio (impide la sobreexcitación de los nervios) y selenio (reduce el envejecimiento prematuro).
  • Enzimas: Permiten acabar con las toxinas que acumula el organismo a la vez que ayudan a que se lleven a cabo correctamente los procesos químicos.
  • Aminoácidos esenciales: Son esenciales para que el cuerpo realice la síntesis y, por eso, es necesario que seamos capaces de incluirlos en nuestra dieta diaria, ya que el organismo no los genera por sí mismo.
  • Aminoácidos no esenciales: Por su parte, los no esenciales sí los produce el propio cuerpo, aunque son igualmente útiles, pues se trata de la materia prima de las proteínas.

Más allá de todo esto, la sábila cuenta con más componentes interesantes, como son diferentes sacáridos (es decir, hidratos de carbono, entre los que damos con celulosa y glucosa) y laxantes antraquinónicos (como la Barbaloina, el Antranolo o el Ácido aloético, que previenen el estreñimiento).

aloe vera cara

Los beneficios que aporta a tu piel

Con esto ya claro, ahora vamos a hablar de cómo se relacionan estos ingredientes con el efecto que producen en nuestra piel y también a mencionar en qué casos es especialmente útil esta planta.

De entrada, se utiliza mucho en la cosmética que busca prevenir o evitar problemas como las arrugas o la celulitis, ya que impide que salgan más gracias a que suaviza la dermis, previene las infecciones, aumenta los niveles de colágeno y mejora la elasticidad general.

De la misma manera, como repara los tejidos dérmicos y tiene altas capacidades cicatrizantes -útiles también contra quemaduras solares o heridas de cualquier tipo-, te ayuda a reducir cualquier tipo de marca que aparezca en tu rostro, incluso las provocadas por los eczemas o la dermatitis.

Además, te permite limpiar a fondo todas las capas de la dermis gracias a su contenido en aminoácidos. Esto la convierte en un tratamiento muy eficaz contra el acné o las espinillas, pues a su vez absorbe el exceso de grasa que segrega el rostro y tiene efecto antibacteriano.

Y, si tu piel se irrita con facilidad tras el afeitado o la depilación, aplicando aloe vera después de estos procesos podrás refrescar tu cara y evitar que se produzcan las clásicas rojeces o erupciones.

Encima, esta planta cuenta con otras muchas aplicaciones, desde ayudar a prevenir la calvicie al aplicarla en el cuero cabelludo hasta mejorar la respiración si inhalas el vapor de sus hojas, pasando por beneficios derivados de otros usos, como reducir la placa bucal o reducir los dolores provocados por la artrosis.

Cómo puedes hacer uso de estas propiedades

Existen diferentes maneras de aplicar el aloe vera sobre tu rostro. Todas ellas son interesantes, pues desde el primer momento notarás su agradable efecto calmante.

Pero veamos las distintas formas en que lo encuentras:

De manera natural.

Esto se conoce como aloe vera puro. Si cultivas tu propia planta, solo tienes que partir una de sus gruesas hojas y extraer el gel que se acumula en ella con un cuchillo o cortarla en forma de cuadrados. Y sino, también puedes encontrar gel de aloe vera puro en supermercados como Mercadona.

Después, aplícalo sobre la zona en cuestión durante unos 15 minutos, antes de eliminar el exceso con un chorrito de agua templada o fresquita.

En caso de que tengas heridas o quieras una hidratación más profunda, en vez de aclarar espera hasta que se absorba por completo.

También puedes mezclarla con otros ingredientes beneficiosos para hacer una crema casera.

Mascarillas faciales.

Ya sean compradas o caseras, son ideales para exfoliar la dermis y protegerla de factores externos.

En caso de que te atrevas a hacerla tú misma, puedes hacer distintas mezclas, en función de tu tipo de piel.

  • Si la tienes grasa, mezcla una cucharada de zumo de aloe con una de zumo de limón, otra de miel y un toque de lavanda o caléndula hervidas.
  • Si sufres de sequedad, opta por una yema de huevo, una cucharada de yogur, otra de aceite de girasol y una última de aloe vera.
  • Si es muy sensible, con cuatro cucharadas de gel puro de sábila, seis de zumo de pepino fresco y dos de un yogur natural no azucarado, desinfectarás y calmarás.
  • Si quieres eliminar cicatrices, la clave reside en mezclar gel de aloe vera con agua de rosas.

En todos los casos tendrás que mezclar los ingredientes hasta formar una masa homogénea y después dejarlos actuar entorno a 20 minutos.

A continuación, elimina los restos usando abundante agua fría o templada, pero nunca caliente.

Cremas hidratantes con aloe vera: la clave reside en la fórmula

mejor crema aloe vera

A pesar de todo lo visto, mi método favorito siempre van a ser las cremas especializadas.

Además de tener una eficacia demostrada dermatológicamente, son sencillas de utilizar, no requieren de mucho tiempo y su precio es, en general, más que aceptable.

Pero, claro, existe una variedad tan amplia de hidratantes con aloe en el mercado, que es difícil decidirse por un producto u otro. Entonces, ¿en qué debes fijarte? En sus ingredientes, por supuesto.

Lo primero que no debes perder de vista es que, cuanto más naturales sus componentes, mejor. Un ejemplo de ello es la crema facial de Nezeni Cosmetics.

Asimismo, evita los cosméticos que incluyan parabenos o elementos irritantes, así como derivados del petróleo, como son los aceites minerales.

También aléjate de aquellas cremas que abusen de los conservantes, pues eso fomenta que se produzca el efecto combinado (es decir, la acumulación de toxinas derivada del uso prolongado de diferentes productos).

¿Y qué ingredientes son recomendables? Los aceites esenciales -de almendra, coco, aguacate, rosa mosqueta, etc.-, vitaminas -en especial la E-, mantecas -de cacao o karité-, extractos de plantas y el ácido hialurónico, muy interesante por sus elevadas propiedades humectantes y su capacidad para rellenar arrugas y estrías.

Después de esto, hay otros factores en los que puedes fijarte, que son especialmente importantes si tienes un tipo de piel u otro.

Así, si sufres de sequedad, apuesta por texturas emolientes. Por el contrario, si el exceso de sebo es tu problema, busca productos ligeros que se absorban con facilidad.

¿No sabes por dónde empezar? Aquí tienes un ranking con las mejores opciones.

Método de empleo

Aunque no lo parezca, es quizás lo más importante, ya que un mal uso de cualquier cosmético puede derivar en que no se aprecien sus efectos. Por suerte, en el caso de las cremas con aloe vera, su uso es tan sencillo como te imaginas.

Como es habitual, lo primero que debes hacer es recogerte el pelo para que no te cubra el rostro y proceder a limpiar la tez con algún producto suave, como un agua micelar (mi preferida es esta de Nezeni Cosmetics).

Cuando se haya secado, aplica la crema con las yemas de los dedos. La mejor manera es mediante un masaje circular suave, pero ejerciendo una ligera presión, de manera que reactives la circulación y fomentes que se absorba con rapidez.

Con respecto a la frecuencia, dependerá de las necesidades de tu piel, aunque la media suele estar en dos veces al día, una por la mañana antes de maquillarte y otra por la noche.

Ojo, porque debes ser constante para obtener buenos resultados.

En caso de que tu piel haya sufrido algún problema severo -como una quemadura o un brote fuerte de acné- puedes aplicar el producto más veces, para aliviar el rostro y acelerar el proceso de curación.

Posibles contraindicaciones

No te alarmes, ya que, en general, el aloe vera tiene pocos efectos negativos. De todas formas, es importante hablar de ellos y tenerlos en mente, por si acaso.

El más habitual es el menos nocivo: su olor. Los olfatos sensibles pueden sentirse incómodos ante su aroma penetrante. Para solucionarlo, opta por una crema que lo camufle utilizando otras fragancias que te gusten más.

Después hay otros síntomas que pueden producirse en tu piel tras aplicarlo, como son los calambres, las rojeces o una leve irritación. Son tan poco frecuentes, que no suelen ser un problema, aunque en caso de notar cualquier molestia, acude inmediatamente a un especialista.

Eso sí, siempre que estés tomando corticoides debes evitarlo, pues puede generar reacciones adversas.

De la misma manera, no olvides que no es un tratamiento adecuado para tratar afecciones graves, como quemaduras severas o heridas abiertas.

Pero, si ya has utilizado productos con sábila con anterioridad y no has tenido problemas, no deberías darle más vuelta, pues lo más seguro es que no sufras ningún tipo de percance.

Con todas estas pautas en mente espero que te hayan quedado claras las maravillosas propiedades de la sábila y los efectos que este gel puede tener en tu piel siempre que lo apliques de manera constante.

Prueba hasta dar con el método que más se adapte a ti y deja bien cuidada tu cara con la ayuda del aloe vera.

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