Multimasking: ¿en qué consiste y cómo hacerlo?

multimaskingCada zona de nuestro rostro necesita un cuidado especial. Seguro que notas partes más grasas, otras con mayor sensibilidad, otras que se resecan… por ello, aplicar el mismo producto en todas estas zonas quizá no sea la mejor opción. Para solucionar este problema se ha creado el multimasking.

Ya sabes que el uso de mascarillas faciales resulta muy ventajoso y que nos proporciona resultados casi inmediatos.

Además, existe una gran variedad dentro de este cosmético y, principalmente, nos permite mejorar el acné, la deshidratación, enrojecimientos, el envejecimiento y signos de la edad, etc.

Aunque tu piel en general sea grasa o mixta, por ejemplo, es muy probable que haya ciertas zonas que presenten una mayor sequedad.

Si quieres tratar de forma efectiva cada parte del rostro, te revelaremos en qué consiste esta técnica y cómo utilizarla para los diferentes tipos de piel.

Qué es el multimasking

¿Aún no has oído hablar del multimasking? Se trata de una técnica de belleza que consiste en combinar dos o más mascarillas en diferentes zonas del rostro.

Por ejemplo, puedes utilizar una misma mezcla en la llamada “zona T”, y otra diferente para la parte inferior de tu cara.

Te interesa: las mejores mascarillas faciales del mercado

El objetivo principal de esta técnica es que realices una división en varias partes y le proporciones a cada una de ellas los nutrientes que realmente necesita. De este modo, lucirás un aspecto más saludable y uniforme.

Ten en cuenta que existen ciertos puntos donde sufrimos una mayor sequedad y son más propensos a presentar signos de envejecimiento.

Normalmente, aplicamos en ellos productos muy nutritivos e hidratantes, por lo que pueden generar un exceso de sebo e incluso granitos si los utilizamos en otros que no tienen este problema.

En definitiva, se trata de dividir tu rostro en varias zonas según su estado y aplicar dos o más mascarillas compuestas por diferentes ingredientes.

Beneficios que proporciona

A continuación, veremos cuáles son los beneficios que proporciona este método:

  • Estarás aportando a cada zona los cuidados que realmente necesita.
  • Puedes combatir al mismo tiempo problemas muy diferentes.
  • Los resultados serán mucho más eficaces.
  • La situación de la piel puede cambiar al verse afectada por factores como el clima, el estrés… Con esta técnica, le proporcionarás lo que necesita en cada momento.
  • No desperdiciarás producto aplicándolo en zonas erróneas.
  • Conseguirás un aspecto más saludable y uniforme.
  • Aprenderás a conocer mejor el estado general de tu piel y cuáles son los problemas específicos que presenta.
  • Podrás disfrutar de una verdadera sesión de SPA en tu propia casa.

¿Qué necesitas para hacerlo?

multimasking como se hace

El primer paso que debes realizar es analizar tu tipo de piel. Esto es esencial para saber qué producto debes aplicar.

Una vez que localices los problemas de cada parte de tu rostro, selecciona las diferentes mascarillas que vas a utilizar. Para llevar a cabo dicha selección, fíjate en los activos e ingredientes que la componen y escoge los más adecuados.

Te gustará: Mascarilla: guía de uso

Puedes utilizar mascarillas faciales que vendan en tu tienda habitual de cosmética, o bien, elaborarlas en casa con alimentos como huevo, yogur, miel, azúcar, etc.

En caso de que decidas comprarlas, es muy importante que estén compuestas por sustancias naturales, ya que cualquier químico podría generar alteraciones e irritaciones.

Ten en cuenta que la mascarillas son un producto que penetra muy bien en la piel, por lo que los efectos negativos resultarán altamente dañinos.

Si por el contrario las creas tú misma de forma casera, realiza una combinación con alimentos adecuados para cada zona.

Por ejemplo, para hidratar utiliza miel o yogur; para exfoliar, avena; para combatir el acné, pepino y limón. ¡Existen miles de posibilidades!

Apunta esta receta para hacer tu propia mascarilla de pepino casera

Cómo hacer el multimasking para cada tipo de piel

aplicación mascarilla

Como hemos señalado anteriormente, dependiendo de tu tipo de piel, deberás utilizar un remedio u otro. Si aún tienes dudas, ¡tranquila! Analizaremos cómo tratar cada zona según los problemas que presente:

  • Para zonas grasas o mixtas. Normalmente en la “zona T” es donde suele generarse un exceso de sebo, por lo que percibimos una sensación mayor de grasa. Lo ideal es aplicar en la frente, nariz y barbilla productos purificantes, como arcillas, carbón activo, avena y limón. Esta es perfecta para eliminar los puntos negros.
  • Para zonas con mayor sequedad como pómulos y mejillas son necesarios ingredientes nutritivos e hidratantes. Utiliza frutas ricas en agua o aceites esenciales.
  • No debes olvidar la zona del contorno de ojos, ya que tiende a perder su firmeza y elasticidad, y es una parte del rostro bastante delicada que necesita un cuidado muy específico. Para evitar arrugas, utiliza mascarillas nutritivas; en cambio, si lo que necesitas es reducir las bolsas de los ojos, utiliza productos con poder antiinflamatorio y aquellos que favorezcan el drenaje ocular como la cafeína.
  • Si tienes zonas extremadamente sensibles o que sufren de dermatitis, piel atópica, eccemas…, debes utilizar sustancias nutritivas y respetuosas como la miel, la uva, la camomila y la lavanda.

¿Cuál es mi preferida? Sin duda esta de Nezeni Cosmetics con vitamina C no puede faltar nunca en mi neceser.

Otros consejos para el multimasking

beneficios mascarilla

Para llevar a cabo esta técnica, existen varios aspectos que debes tener en cuenta si quieres obtener los máximos beneficios:

  • Aplica las diferentes mascarillas sobre la piel limpia. Elimina cualquier resto de maquillaje o suciedad. Para ello, utiliza un desmaquillante o lava el rostro con agua abundante.
  • No las mezcles. Ponlas en las zonas que corresponden dejando una separación entre ellas.
  • Coge una capa gruesa que cubra bastante la zona.
  • Cada producto debe quedar extendido de forma uniforme.
  • No la tengas más de 15-20 minutos.
  • Para la zona del contorno, mantenla solo unos 10 minutos, ya que la capa de piel es mucho más fina y los ingredientes penetran en mayor medida.
  • Cuando la retires, limpia el rostro con agua fría.
  • Seca la cara con una toalla limpia de forma suave, con pequeños toques y sin presionar.
  • También puedes utilizar algún agua micelar y discos de algodón para retirarla.
  • Aplica tu crema hidratante habitual y otros productos cosméticos cuando hayas terminado.
  • Repite el proceso una vez a la semana.

Conclusión

Nuestro rostro no es uniforme y cada parte presenta un estado diferente, por ello surge el multimasking, una técnica de belleza que nos ayuda a mejorar la salud facial y a combatir diferentes problemas.

Es muy importante que analices tu situación correctamente y que apliques en cada zona las mascarillas con los nutrientes necesarios.

La zona de alrededor de los ojos es extremadamente sensible, por lo que los ingredientes no deben ser nada agresivos.

Puedes combinar dos o más mascarillas faciales, e incluso tienes la opción de elaborarlas tú misma en casa con alimentos naturales.

Lo ideal es realizarlo al menos una vez en semana. Mientras tienes aplicadas tus mascarillas, aprovecha para relajarte, escuchar música, beber un té…, seguro que después de este pequeño ritual te sentirás como nueva.

Si quieres lucir un aspecto más saludable y combatir cada problema que presenta tu rostro de forma eficaz, ¡el multimasking es la solución definitiva! ¿Te unes a esta técnica?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Arriba